Gordos

Una comedia atractiva, entretenida y bien hecha sobre un tema sobre el que tanto nos cargamos la cabeza. La gordura a veces sirve para ocultar conflictos que no tenemos resueltos, pero el deseo de adelgazar puede servir también para taparlos. El tema de la obesidad y el deseo de adelgazar sirve como pretexto para desgranar cinco historias personales, cada una con sus conflictos y con su manera peculiar de sobrellevarlos o de sobrevivir a ellos.

Muy bien para pasar un buen rato y, de paso pensar, aunque sólo sea un poco.

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Aborto con 16 años

Ya he expressado en entradas anteriores que el aborto me parece una barbaridad. Sin embargo, el gobierno y sus portavoces (¿o según la lógica de la ministra miembra tendré que decir “portavozas”?) pretenden hacernos ver que se trata de algo trivial, baladí, o sea, carente de importancia. Si no fuera así, no entiendo por qué no ven ningún problema en que una chica con 16 pudiera abortar sin consentimiento de sus padres. Uno que todos los días se cruza con chicos y chicas de 16 años y sabe cómo están de plagadas de hormonas esas cabezas se pregunta en qué piensan, si es que lo hacen alguna vez, estos señores que dicen gobernar para el bien de nuestro país. Para facilitar la digestión de semejante burrada, nos dicen que con esa edad pueden hacer otras cosas, como ponerse tetas. Para ellas, todo es lo mismo. ¿Por qué? Porque consideran el aborto como un derecho de la mujer, sin más; como algo que la mujer puede decidir por sí misma, como si no afectara a nadie más. Como dije en entradas anteriores, todo el discurso del gobierno y sus secuaces se centra tan solo en los supuestos derechos de la mujer y mantiene ocultos los derechos del feto, no los cita o se los niega, al negarle, como hizo la miembra Aído, su pertenencia a la especia humana.

La encantadora Pajín, expresión sublime de la ideología sociata que todo progre debería compartir, dijo que la reforma de la ley del aborto permite a las mujeres disfrutar del sexo de forma segura. Uno intenta reconstruir la argumentación que le ha podido llevar a semejante conclusión y le cuesta encontrar cuáles pueden ser las premisas. En realidad, me cuesta suponer que tras semejante afirmación haya algo de racionalidad. A no ser que el embarazo, y no tanto las enfermedades de transmisión sexual, sean ahora la amenaza. Es decir, la seguridad que plantea la sublime Pajín parece ser una invitación a practicar sexo de cualquier manera porque en caso de que la amenaza del embarazo se convierta en realidad se podrán deshacer fácilmente de ella. Pero me cuesta ver dónde está la seguridad del sexo ahí. Supongo que sería más fácil prevenir antes y evitar así no sólo embarazos no deseados, sino también el contagio de enfermedades de transmisión sexual. Pero lo que importa es lanzar eslogans y repetirlos, a ver si así la gente, que tampoco tiene muchas ganas de pensar, acaba creyéndoselos y después los suelta por ahí, mientras habla en la calle, en el mercado o en el bar.

Nos falta que el metafísico, el hermano del periodista Gabilondo, nos explique qué es un ser humano. Cuando le preguntaron qué opinaba sobre las declaraciones de la máxima representante de la progreantropología, léase la miembra, cuando dijo que no hay ninguna prueba científica que demuestre que un feto de 13 semanas sea un ser humano, el ministro de Educación contestó que él era metafísico y podrían hablar durante horas de qué es un ser humano. O sea, la mejor forma de decir: mejor que no hablemos de ello. Posibles interpretaciones:

  1. Yo sé tanto y te puedo decir tantas cosas que no cabrán en un corte de televisión o radio.

  2. Mi compañera ministra es una bocazas que no sabe lo que dice, pero no puedo descalificarla, porque no estoy seguro si lo que dice lo dice por sí misma o por voluntad del ventrílocuo, que dicta todo lo que han de decir sus “portavozas”.

  3. Como no estoy seguro, me salgo por la tangente, no sea que el jefe y protector de todos nosotros, el presidente Rodríguez, me llame la atención. Y, a fin de cuentas, yo soy el último que ha llegado a esta casa.

  4. Igual estoy de acuerdo con lo que dice la estimable miembra, pero no me atrevo a decirlo. No sea que los colegas (o excolegas) salten diciendo que lástima de metafísica enseñada o estudiada, si al final el único criterio que vamos a tener para definir lo humano es la ciencia, como si esta constituyera el único saber acerca del hombre (y la mujer).

Y con esto creo que ya tenemos bastante por hoy. A fin de cuentas, esto es un blog personal y de vez en cuando viene bien soltarse un poco.

Violación, sexo y delitos

Con el título “Violación, ¿fuera del código penal?”, Ricardo Benjumea, redactor jefe de “Alfa y Omega”, un semanario que publica el Arzobispado de Madrid, plantea que “Cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal. Ése es el ambiente cultural en el que vivimos, y, sin embargo, la inmensa mayoría de españoles consideraría una aberración que se sacara la violación del Código Penal, aunque, a sólo cien metros, uno tuviera una farmacia donde comprar, sin receta, la pastillita que convierte las relaciones sexuales en simples actos para el gozo y el disfrute. Esa hipotética indignación es un motivo de esperanza, porque demuestra que la deshumanización de la sexualidad, que promueve el Gobierno, todavía no ha llegado a un punto de no retorno”.

Parece que el objetivo de su argumentación es decir que los españoles no viven totalmente inmersos en la deshumanización de la sexualidad que, según él, promueve el Gobierno. Sin embargo, para llegar a esa conclusión utiliza unos argumentos nada apropiados, totalmente fuera de lugar. El valor que tenga la sexualidad será el que cada persona quiera darle. Pero una de las cosas que va ligada al ejercicio de la sexualidad es la libertad. La violación es un delito porque impone a una persona un tipo de relación que esa persona no desea, porque introduce la violencia para doblegar a otra persona y hacerla sufrir. Me parece algo tan obvio que jugar a hacer argumentaciones sofísticas con estas cosas es una irresponsabilidad. Me parece que el señor redactor ha estado como mínimo poco fino. Ni vale como ejercicio argumental, ni vale como exhortación a darle un sentido supuestamente más profundo a la sexualidad. No estaría de más un buena explicación o incluso un cese. Esto está muy lejos de la sensibilidad y el cuidado que Jesús mostraba hacia quienes sufrían o habían sido víctimas. El mismo Jesús fue víctima de violencia, y el hecho de que algunos consideraran que podrían estar justificado, no convertía aquella agresión en justa.

El último suspiro

Acabe de vore “El último suspiro”, de Léa Pool (2001). La pel·lícula tracta de la relació amorosa que s’estableix entre dos xiques adolescents, baix la mirada d’una nova companya d’habitació. Una situació incòmoda provoca que una de les xiques decidisca trencar la relació, provocant així una reacció cada vegada més desequilibrada de la seua parella. La pel·lícula conta els esforços d’aquesta per recuperar-la. Les reaccions són cada vegada més extremes, arribant al desequilibri.
Per al meu gust, la reacció resulta excessiva. Tal volta la pel·lícula enganxe amb el públic adolescent, per la manifestació absolutament desbordada dels sentiments; però crec que jo ja estic una mica lluny d’eixes expressions sentimentals tant descontrolades. Veient el desenllaç de la peli, igual, inclús dins de les relacions afectives més fortes, no convé prescindir totalment d’un poc de racionalitat.
Hi ha altre tema: la pressió social que impedix a una de les xiques continuar la relació i la seua incapacitat per a comunicar-li-ho als seus pares.
La pel·lícula ajuda a pensar sobre els sentiments, les relacions homosexuals, l’afectivitat adolescent, l’acceptació social… Moltes coses, però tractades d’una forma un tant exagerada.

Fucking Amal

La pel·lícula tracta sobre adolescents. Una d’elles està enamorada d’una companya de l’institut. L’altra no ho sap. La pel·lícula narra com, a partir d’una situació incòmoda, va apareixen l’amor entre les dos.
Tal volta l’estètica no resulta molt atractiva i semble quasi pròpia d’un documental. Tampoc la història es complica massa. Per al meu gust, el final es queda una miqueta curt. Pot ser interessant per a parlar amb adolescents sobre qüestions relacionades amb les opcions sexuals, però no té molt més interés com a pel·lícula.

Diario de un escándalo

La semana pasada vi la película “Diario de un escándalo”. Plantea dos tipos de relaciones afectivas: la de una profesora con un alumno y la de dos profesoras entre sí. Creo que puede dar para debatir. A mí, por el momento, me sugiere las siguientes preguntas:
  1. ¿Cuál de las dos relaciones es más cuestionable? ¿En cuál hay más elementos rechazables? ¿Cuál resulta más comprensible? ¿Por qué?
  2. ¿Qué relación hay entre amor/amistad y posesión? ¿Se puede evitar cierto sentido de posesión en las relaciones afectivas?
  3. ¿Por qué muchas veces enmascaramos nuestros verdaderos sentimientos?